Algunas especies del género Amanita soportan la leyenda negra de una familia de hongos supuestamente
mortales de necesidad en la que, como suele ocurrir en la vida, hay de todo: desde
la Amanita rubescens que, hervida,
pierde su toxicidad y constituye un boccato
di cardinale, hasta la Amanita
citrina, que ni mata ni engorda, pero sabe a rayos.
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Una seta de cuento, pero muy peligrosa |
El adjetivo específico, muscaria,
proviene del latín musca, mosca, y
hace referencia a la interacción del hongo con los insectos. Cortado en
pequeños trozos sumergidos en leche, constituye un eficacísimo matamoscas. En
el establo de las vacas del caserío de mi abuelo se utilizaba con esa finalidad.
Está relacionado con la historia de muchos pueblos, y tiene
una larga reputación como hongo usado en los rituales chamanísticos para
provocar alucinaciones [1].
En el noreste de Siberia emplean la Amanita muscaria desde el 2000 a.C. para embriagarse. También en el
continente americano —Estados Unidos, Canadá,
México y Guatemala— existen referencias de su uso para
rituales mágicos [2], asociada a veces con fuerzas sobrenaturales que controlan el
tiempo. En el Rig Veda, un antiguo
texto sagrado hindú, datado hacia el 500 a.C., se la identifica con una
sustancia ritual llamada “soma”.
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Tras cargar "combustible", Papá Noel con sus renos en pleno vuelo |
La idea de un reno volador suena bastante inverosímil. No obstante,
es como se cree que viaja Santa Claus, y puede que no sea tan absurdo como
parece. Los renos son nativos de las tierras frías de Finlandia y se ha
documentado que buscan activamente, bajo la nieve, hongos de Amanita muscaria por sus propiedades
psicodélicas. Donald Pfister, un biólogo de la Universidad de Harvard, dice que
es razonable que, si tanto el chamán como sus renos estaban colocados, Papá
Noel, la versión moderna del chamán, podía haber alucinado con que los renos
volaban, sobre todo si los renos también habían comido setas y se comportaban
de manera extraña.
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Uno de los que salieron |
Funciona también como suero de la verdad. En este sentido, las
únicas consecuencias fatales que se le conocen son las de una viuda francesa
que, embriagada con Amanita muscaria,
tuvo la veleidad de contar cómo había envenenado a su marido, lo que la llevó a
la guillotina.
Con el tiempo, el empleo de esta seta se perdió. Los
antropólogos lo atribuyen a los grandes cambios sociales y culturales, como la
llegada del cristianismo que, desde siempre, ha combatido el empleo de
sustancias psicotrópicas asociadas a rituales paganos.
Nada de bromas con la Amanita muscaria.
Fuentes: Biopedia, El Icriso, El País, La Plazuela, Zamnesia
y el libro Los hongos y las setas,
Derek Reid, Ed. Fontalva, 1981.
Imágenes: El Correo, Alamy Stock Photo y Der Zweite
Weltkrieg.
5 comentarios:
Muy interesante, amigo Félix...y atractiva la imagen de los renos colocados :-)
Sin embargo, yo siempre me he interesado más por la amanita cesárea, que está deliciosa incluso cruda, en ensalada.
Un abrazo
Efectivamente, Ramón, la amanita cesárea está considerada la reina de la setas comestibles. El problema aquí es que necesita mucho calor para su crecimiento y desaparece a medida que avanza el otoño y el tiempo empeora. La que crece bajo los castaños me parece la mejor.
Muy entretenida y muy bien hilada la entrada de hoy. Los hongos son un ser vivo muy interesante...
La historia de Santa y Claus y sus renos es muy buena, y explica muchas cosas :)
Interesante y curioso todo lo que has contado de dicho hongo. Es muy llamativa y bonita de forma de esta seta. Algo sabía ya de ella, pero que posiblemente guarde relación con Papa Noel y sus acompañantes los renos, no lo sabía.
Misterios de la vida....
Un abrazo.
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