Una noche de fiesta, familia y amigos, incendiada de enormes
hogueras, como se viene haciendo por estos lares desde hace más de 7.000 años.
Preludio luminoso del verano boreal, la “sanjuanada”, noche mágica para
disfrute de grandes y chicos.
Se trata de una tradición vinculada a ciertos ritos de
origen pagano, previos al cristianismo, cuyo objetivo era celebrar el solsticio
de verano en el hemisferio norte [1]. Sin embargo, como ha ocurrido con ciertas
celebraciones, la religión se apropió de algunas de ellas, dotándolas de otro
significado, en este caso para conmemorar el nacimiento de San Juan Bautista.
La tradición pervive en el norte de Europa, en algunos lugares de América
Latina [2],
en Aragón, el norte de España, el Levante Mediterráneo y los Pirineos.
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En este siniestro 2020, casi todas las hogueras han sido
canceladas para evitar contagios.
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Una presunción más romántica defiende que el sol estaba
enamorado de la Tierra y se negaba a abandonarla [3].
También hay quien apunta a los celtas como los creadores de esta tradición. Se
dice que, durante el solsticio de verano, este pueblo encendía grandes hogueras
para buscar la bendición de sus tierras y asegurarse de que darían el fruto
suficiente para su alimentación.
La noche más corta del año tiene que ver con el ciclo
agrícola, que utiliza el fuego como símbolo de purificación para la eliminación
de aquello considerado como “malo”: rastrojos, plagas, basuras y malas hierbas.
Algunos, esa noche deciden darse un baño ritual en agua salada
para arrastrar las energías negativas. No faltan quienes toman baños a la luz
de la luna en ríos y lagos o infusionan un bebedizo a base de plantas como el laurel,
la albahaca o el romero, en busca de un mejor estado de salud. Otros encienden
una o dos velas a media noche, eligiendo un color según el objetivo: rojo para
el amor, blanco la paz o verde para la esperanza. Pero, si hay una tradición
que se lleva la palma, es la de quemar una lista con aquellas cosas que quieres
dejar atrás o con los deseos que deberían cumplirse antes de acabar el año.
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Un arriesgado jovenzuelo saltando sobre las llamas. |
En el Pirineo Aragonés perviven costumbres milenarias. En algunos
lugares, los vecinos recorren calles y caminos con teas y antorchas encendidas.
En otros, utilizan varas de avellano y corteza de abedul para desarrollar el
tradicional volteo de bolas de fuego, mientras los más atrevidos se dedican a
saltar o incluso a caminar descalzos, cruzando a toda velocidad entre las
llamas [4].
En Galicia, los gallegos saltan sobre las hogueras recitando "Salto a lume de San Xuan para que no me roia nin cobra nin can nin sapo nin sacabeira, amen". En mi pueblo, la noche termina asando patatas en las brasas [5]. También
se aprovecha la hoguera de San Juan para quemar muebles o elementos viejos,
como símbolo de renovación.
La mayoría de estos ritos se relacionan con la superstición,
reconocida en la jerga psicológica como una acción de causa-efecto. Responden a
una necesidad ligada al sentimiento de pertenencia a un grupo o colectivo. Se
ejecutan acciones en busca de una recompensa, normalmente relacionada con la
buena o mala suerte. Una creencia, contraria a la razón, a la que le atribuimos
un carácter mágico o prodigioso por inseguridad y miedo: ¿Qué pasará si no
enciendo la vela?
“En la noche de San Juan, las
enamoradas festejan con sus mozos en la enramada.”
[1] Este año, el sábado 20 de junio a las 23:44 CET (Hora Central Europea) exactamente.
[2] Para iluminar, en algunos
países latinoamericanos, la noche austral más larga, anuncio del invierno en el hemisferio sur.
[3] Igualmente andaba
enamorado de la Luna, según dicen. Que le iban todas, vaya.
[4] Con frecuencia, se les
remoja con un cubo de agua o una manguera, si está a mano, para intentar
protegerles del fuego.
[5] Quiero ironizar pensando
que tal vez fue aquí, en mi pueblo, donde nació esa fea y contumaz costumbre
política de “pasarse la patata caliente”.
Fuentes: (i) Carmen Gallego (Profesora
de Antropología Social y Cultural de la Universidad de Zaragoza) y Andrea
Rodríguez (Psicóloga Sanitaria del Colegio Profesional de Psicología de Aragón)
en el diario Heraldo, (ii) Ramón Tejeiro, (iii) Wikipedia y (iv) Patrimonio Cultural (Refranes de
San Juan).
12 comentarios:
La religión arramplando con todas las fiestas y tradiciones no tiene rival. Buena forma de coger tracción, en vez de tener que inventarse las cosas de cero. Y es una pena porque se pierde el origen real de las cosas que celebramos, que es normalmente mucho más interesante.
Te olvidaste de los gallegos, querido Félix...que en esa noche saltan sobre hogueras mientras recitan: " Salto a lume de San Xuan para que no me roia min cobra nin can nin sapo nin sacabeira, amén"
Lapsus corregido, querido Ramón.
Es una noche especial. Es el inicio del verano, buen tiempo, vacaciones, etc.
Con el paso del tiempo se están perdiendo muchas tradiciones de diferentes tipos, espero que esta no se pierda.
Un abrazo.
El problema es que si enciendes hogueras se te echan encima las diferentes policías...con razón, por cierto, pues sin un poco de sensatez y cuidado, las hogueras de San Juan pueden convertirse en incendios forestales. Yo salté una vela.
Me ha encantado tradiciones, superstición...no has dejado un rincón de la península sin nombrar, el que más me llega por soriana es el de caminar descalzos sobre las llamas, igual lo hacen en más sitios, lo desconozco.
Así es, yo compartí en mi historia lo que hacemos en Paraguay, este año no pudo ser por la pandemia, todos resguardo en sus casas. Me alegra saber de ti, el cariño de siempre.
¿En tu país también existe el 'veranillo de San Juan'?
Para Lau G.: No. El Veranillo de San Juan es un episodio meteorológico del hemisferio sur únicamente, que suele producir una subida de las temperaturas. Este fenómeno puede ocurrir en torno al día de San Juan, justo antes de la llegada del invierno en América del Sur
Es una de las fiestas que más extraño de mi querida tierra. Ver a los que caminan sobre las brasas mientras se come un rico mbejú con queso, un pastel mandi'ó o mejor aún un pajaguá mascada. ¡Qué lindos recuerdos! Muchísimas gracias Félix, es siempre un placer leerte.
Gracias a ti, a todos, por leerme.
Para Koe: "En la fiesta pagana de San Juan, los platos tradicionales más requeridos son: Mbeyú, Pastel Mandi’ó, Pa-yaguá Mascada, Chicharõ Trenzado, Chicharõ Huití". Según la revista paraguaya "Vida & Estilo".
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