13 junio 2020

Año bisiesto, año siniestro

Este 2020 quedará en la memoria de las gentes como el año del coronavirus, una de las pandemias más determinantes aunque no la más letal— de la historia de la humanidad. Es un año bisiesto [1]. La sabiduría popular asegura que nada bueno puede esperarse de ellos.

Covid-19
La cultura romana vinculaba los bisiestos a los muertos y al dolor. Era tan extendida y poderosa esta creencia que las puertas de algunos templos permanecían cerradas, nadie se casaba y pocos salían de sus hogares, para evitar los males de ese oscuro período. Los niños nacidos en el día crítico de un año bisiesto, serían entes marcados con poderes malignos [2].

El año bisiesto se hizo necesario porque el año astronómico —tiempo que emplea la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol— no tiene 365 días exactos, sino 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos, como bien saben mis lectores.

El emperador romano Julio César lo resolvió a medias con el calendario de su mismo nombre, el Juliano (45 a.C.), añadiendo a los 365 días un día extra en febrero, cada cuatro años. Pero colocó ese día, sin fecha ni nombre, entre el 23 y el 24. Aquí empezó a forjarse la mala fama del día fantasma que traería siempre grandes desgracias a lo largo del año. El papa Gregorio XIII, asesorado por el astrónomo jesuita Christopher Clavius, situó el aciago día en el 29 de febrero, dando origen al calendario Gregoriano (1582) en uso, aunque la cosa no mejoró.

¡Toma cabeza cortada!
En 1588, el segundo año bisiesto de la historia, la Armada Invencible, enviada por España para invadir a una debilitada Inglaterra, se disgregó a causa de fuertes tempestades.

El 1616, la literatura universal perdía a dos genios únicos: William Shakespeare y Miguel de Cervantes. Sí, era año bisiesto, al igual que 1792, que pasó a la historia por el invento de la guillotina, la máquina de matar de forma "más humanitaria e higiénica” que segó la vida de cientos de miles de condenados.

En el año bisiesto de 1812, la Grande Armée de Napoleón pierde 600.000 hombres en una de las peores campañas de la historia militar. Muy pocos soldados sobrevivieron a un invierno espantoso y a la estrategia rusa. En 1868, Alfred Nobel inventa la dinamita que, por sí sola, fue capaz de multiplicar la mortandad de las guerras y dotar de una poderosa arma al terrorismo.

Hundimiento del Titanic en 1912
En el siglo XX abundan también los hechos desafortunados, como el hundimiento del Titanic (1912) en el que fallecieron más de 1.500 personas. En 1936 estalla la Guerra Civil Española, uno de los conflictos más sangrientos del siglo, con cerca de 500.000 muertos. En 1948 el líder indio de la no violencia, Mahatma Gandhi, fue asesinado en Delhi.

Dos de los mayores terremotos de la historia, el de Chile en 1960, que causó 2.000 muertos y el de Tangshan (China) en 1976, donde perecieron más de 242.000 personas, y el tsunami en el Sudeste Asiático de 2004, donde murieron 160.000 personas, sucedieron en años bisiestos.

No todo es negro: En año bisiesto comenzó a echar humo la primera locomotora de vapor (1812), se descubrió la penicilina (1928) y España ganó tres Eurocopas de fútbol (1964, 2008 y 2012).

“Año bisiesto, ni casa, ni viña, ni huerto, ni puerto.”


[1] La expresión “bisiesto” deriva del latín bis sextus dies ante calendas martii (“sexto día antes del primer día del mes de marzo”, más o menos).
[2] Pedro Sánchez, actual presidente del Gobierno de España, nació el 29 de febrero de 1972, año bisiesto. Nacer este día es un privilegio en según qué país. En Irlanda, los bebés nacidos este día reciben un cheque de 100 euros y es el único día en que las mujeres piden matrimonio a los hombres. En Anthony, un pueblo de Texas, Estados Unidos, considerada la capital mundial del Año Bisiesto, celebran un auténtico festival en la semana del 25 al 29 de febrero de cada año bisiesto.

Fuentes: Antena3 Noticias, Cerodosbe, Europa Press, Refranero español y Wikipedia.

7 comentarios:

Gisela dijo...

Me encantó. No se que pasa que no me permite hacer comentarios directamente.
Saludos

Ramon Tejeiro dijo...

2020 es un numero bonito, aunque sea bisiesto, del que procuraré recordar las muchas cosas agradables que ha traído y las que a buen seguro, traerá.
Además no habrá año en mi vida en el que yo haya tenido las manos más limpias, haya gastado menos en corbatas y haya disfrutado más de la tranquilidad del hogar.

Fernando dijo...

Buen recordatorio Felix

Trini Violeta dijo...

Gracias Felix, un gusto leer lo que envías

Guillermo dijo...

Espero que sea cierto lo que dices y que todas las catástrofes que estamos sufriendo este año desaparezcan el 1 de enero del 2021.

Anónimo dijo...

Tres Eurocopas en tres años bisiestos, para que luego digan.

#spainisdifferent

Además, no se añade un día si el año es múltiplo de 100, excepto si es múltiplo de 400. Una chapuza, vamos.

Asungar dijo...

Muy interesante Félix y siempre con un punto de humor que siempre ayuda.