Mi mujer de toda la vida me ha
prohibido… Perdón, mi esposa me ha sugerido cariñosamente que no escriba sobre
política ni políticos ni moros ni negros ni catalanes ni lesbianas ni gays ni
maricones ni bisexuales ni transgéneras ni intersexualas… Una lástima porque esta
fauna, ahora en veda, daba mucho de sí. Con tanto “ni”, la temática se me ha
reducido lo suyo y tendré que explorar otros terrenos donde currarme nuevas
entradas con el arado de la imaginación.
Por ejemplo, los sioux, aquellos
indios implacablemente perseguidos en el spaghetti
western [1] por el Séptimo de Caballería [2] del general Armstrong. Esta gente, los sioux, parece que no eran
partidarios del matrimonio, al menos en su forma clásica de mater monium. Así puede deducirse de
esta vieja leyenda que les voy a referir ahora mismo.
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Toro Bravo |
El viejo chamán los
miró y se emocionó al verlos tan jóvenes, tan enamorados y tan anhelantes,
esperando su palabra.
—Hay
algo sí, pero es una tarea muy difícil —dijo el brujo—. Nube Azul, ¿ves aquella montaña al norte de nuestra aldea? Deberás subir
sola y, sin más armas que tus manos y una red, cazar un halcón y traerlo aquí,
con vida, el tercer día después de la luna llena.
—Y tú, Toro Bravo, —prosiguió el hechicero— deberás
escalar la montaña del trueno. Cuando llegues a la cima encontrarás un águila enorme
y, con tus manos y una red, deberás atraparla sin herirla y traerla ante mí,
viva, el mismo día en que venga Nube Azul.
Salgan ahora.
Los jóvenes se
abrazaron con ternura y partieron decididos a cumplir la misión encomendada,
ella hacia el norte y él hacia el sur.
El día establecido, los
dos enamorados esperaban, frente a la tienda del brujo, con los morrales que
contenían las aves solicitadas. El viejo les pidió que, con mucho cuidado, las
sacaran de las bolsas. Eran, verdaderamente, dos hermosos ejemplares.
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Nube azul, la más hermosa de la tribu |
—Tomen ahora
las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero. Cuando las
hayan anudado, déjenlas en el suelo.
El guerrero y la joven
hicieron lo que el hechicero les pedía. El águila y el halcón intentaron
levantar el vuelo, pero sólo consiguieron revolcarse por tierra malamente . Unos
minutos después, irritadas por la imposibilidad de volar, las aves se
acometieron a picotazos hasta quedar malheridas.
—Si quieren que el amor
perdure, —concluyó el viejo— este es el conjuro: vuelen juntos, pero jamás
atados.
[1] El spaghetti western o western europeo, es un subgénero particular del western que estuvo de moda entre años 1960 y 1970.
[2] Las cargas del
Séptimo de Caballería contra los indios, solían ir acompañadas, en los westerns
europeos, por las vibrantes notas de la Obertura de la ópera Guillermo Tell. Sin embargo, su marcha
militar oficial es la canción Garryowen,
surgido en la ciudad irlandesa de Limerick a finales del siglo XVIII, cuando
los jóvenes se reunían a beber.
6 comentarios:
Muy bonito e inspirador
Preciosa historia
Me encantó el cuento del Halcon y El aguila y la moraleja con el matrimonio. Saludos y gracias
Darío- Guatemala-
Muy bonita historia ☺️
Pues yo lo veo en otro sentido, vuelen juntos lo veo como el matrimonio, pero jamas atados lo veo como el espacio que debe tener cada cual en la pareja y la no dependencia....que bien llevado con respeto te permite vivir con amor
Como siempre, lectura interesante. Caperucita Roja adaptada a la realidad actual. El aguila y el halcón excelente comparación para la vida en pareja, volver a leerla me permite estar consciente de su vigencia.
Saludos y que la crisis de Coronavid 19 pase pronto y que la crisis sanitaria y económica pase pronto. Saludos
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